Recolectar personajes

¿Qué tal va el trimestre? Por aquí hemos engrasado ya nuestros motores. Tanto los TALLERES DE OTOÑO como los CURSOS ANUALES se despliegan en toda su hermosura.

Y no es lo único. En Las Hedonistas nos encanta el otoño. Ya os comentamos, en nuestro primer boletín del trimestre, que comenzábamos la estación loando el ritmo de septiembre, con su relativa desaceleración y los tiempos que nos permiten seguir respirando. No solo loando, sino con el propósito de trasplantar el espíritu de septiembre al resto de la temporada.

¿Lo estamos consiguiendo? Bueno, pues de momento tenemos que decir que, en lo que llevamos de octubre, SÍ.

Estamos logrando respirar. No llegar al viernes en un estado de agotamiento extremo que impida hasta disfrutar de una caña con las amigas. Planificar tiempos para la escritura y mantenerlos. Hacer planes gozosos, o reservar momentos de sofá y manta, y respetarlos. RESPETARNOS. Ya sabemos, ya. Que la cosa solo está empezando. Que va a haber semanas mejores que otras. Que… Pero, ¿y qué? ¿No hacemos camino al andar? Y, más aún, ¿no es cierto que el camino recorrido –porque nos da herramientas– vuelve más llano el que queda por hacer? Ninguna de nosotras somos novatas; estamos curtidas en todo esto de la gestión de tiempos y actividades, ¿a que sí?

También sabemos, aunque a veces se nos olvide, que parar puede ser un privilegio, algo que no todas podemos permitirnos (y es por eso que la escritura no deja de ser política). Así que esto es también un acto de gratitud inmensa, por supuesto. Estamos respirando: podemos respirar. Queríamos decirlo, o mejor escribirlo, para que se oiga (y se lea) bien alto. Conste en acta.

Respiramos.

¿Y qué hacemos en el otoño? Pues, entre otras cosas, salimos a la calle, entramos al supermercado, cogemos medios de transporte, quedamos con familia y amigxs; poniendo en todo momento los cinco sentidos. El poder de la observación se agudiza cuando conseguimos estar descansadas. Tenemos más capacidad para fijarnos en el mundo que nos rodea. Todo lo cotidiano (hacer la compra, sacar la basura, una visita a Correos o al dentista) puede llegar a volverse extraordinario.

Maravilla. Eso es lo que la escritura (y el descanso) puede hacer por nosotras.

Y entre esas cosas que nos pasan cuando vamos por ahí, con los ojos y los oídos atentos, una de ellas es el hallazgo de personajes. En la cola del super, en el parque y en el patio de vecinas; atentas, porque están por todas partes. Dicen y hacen cosas increíbles, que no pueden no llamar nuestra atención. A veces visten de forma tan memorable que no nos basta con la libreta y hay que sacar foto disimulada con el móvil… Parejas que discuten, hijas que desafían a sus padres, perros duchándose bajo el sistema de riego del césped, señoras con el pelo morado… Guau. El catálogo de personajes es tan variado y jugoso… como lo somos nosotras, claro.

¿Cómo van las libretas? ¿Qué estáis encontrando por ahí?;)

A propósito de todo esto, os recomendamos…

NIKSEN. El arte neerlandés de no hacer nada

(de Annette Lavrijsen)

Un ensayo inspirador acerca de eso que en nuestra sociedad productivista está tan penalizado, y que sin embargo nos da –literal y literariamente– la vida.

2 Comentarios

  • lola

    Hola Pilar
    ¿Qué tal?
    Creo que recuerdo el anuncio que dices… Escribimos de muchas maneras, creo, y a veces incluso sin teclear o escribir como tal, sobre papel: contándonos, relatándonos, aunque sea a nosotras mismas.
    ¡Un abrazo!

  • Pilar

    Y el anuncio de el pozo , me hizo recordar , todo lo que hice y que nadie valoro . No sé escribir , pero me gustaría ser capaz de transferir todo lo que he sentido en 30 años , por escrito.

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